
Transformada en una de las agrupaciones de mayor arrastre entre el movimiento de cumbia y otros ritmos bailables prendido en la última década, la Banda Conmoción es uno de los conjuntos que más tiempo ha dedicado a incubar el germen de este carnaval en Chile. Su éxito ha sido explosivo desde 2007 en adelante, si bien integra largos períodos de trabajo menos difundido en teatro, y en la investigación sobre ritmos nortinos y balcánicos. Su poderoso sonido integra una enorme sección de bronces, sin voces ni instrumentos eléctricos. Antes que un grupo prefieren definirse como un "colectivo"; o, incluso, una "tropa". 19 músicos llenan el escenario en cada presentación, y es frecuente que esa humanidad se tome también la platea, los pasillos y, por qué no, la calle. La rigidez queda fuera de un show de Conmoción.
Pregonero, su primer disco, reunió en el año 2008 el total de composiciones propias que el grupo venía trabajando a la manera de un taller. «Si la mayoría de sus colegas de escenario está tocando cumbia, música gitana o balcánica, este grupo se maneja con eso y más, pero sin baterías, guitarras ni bajos eléctricos», se lee en el comentario de su disco publicado en el mismo portal Emol. «Es un elenco de vientos, con cuatro trompetas, dos saxos, clarinete, trombón y tuba, y con bombo, tambor y platilleros para poner a saltar a la concurrencia, fieles a la formación de una banda de bronces nortina. Eso tiene la Conmoción: todo es percutido o soplado. Nada es enchufado. Y nada es cantado».
-Marisol García- Música Popular




